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La vida está en el aire

Publicado: 31 marzo, 2014 en Salud

A pesar del título, este escrito no es una metáfora al estilo de “la vida pende de un  hilo”. Como se verá,  se trata de una realidad que queremos evidenciar y que afecta a la vida de  todos los seres existentes en la Tierra. Es decir, trataremos de explicar qué es la vida, según nuestro criterio.    No vamos a tratar del  origen de  la vida en general, sobre el que se han emitido numerosas teorías y, como se sabe, ninguna es más verdadera que las demás. Y con toda seguridad jamás se llegará a despejar tal incógnita, de la misma manera que nunca se sabrá  si existe un dios que ha creado todo lo existente, incluidos el Universo y el hombre.

Fuente: ExpoFitnessDeporteySalud

   Pero sí es conveniente que expliquemos algo sobre los cuatro elementos básicos: tierra, agua, fuego y aire. Los cuatro tienen el denominador común de poder ser muy beneficiosos o muy perjudiciales, según las circunstancias. En la tierra, estamos aposentados todos los seres vivos existentes y de ella nos mantenemos. Y, sin este hecho, los demás elementos sobrarían. Pero cuando la Tierra se enfada  y  emite  grandes convulsiones, llamadas terremotos (sin duda  para tratar de desprenderse de los molestos bichos humanos), entonces muchos seres vivos se verán afectados peyorativamente, con trágicas consecuencias. El segundo elemento, el agua, constituye unas tres cuartas partes de los materiales de los  que están formados todos los seres vivos, y es indispensable para la vida de los mismos. Pero, como pasaba con la tierra, puede causar grandes catástrofes, con las inundaciones que ocurren con frecuencia. El tercer elemento básico, el fuego, beneficia sobre todo a los seres humanos en multitud de actividades y necesidades. Su máximo exponente, el Sol, es tan importante que sin él no podría existir la vida en la Tierra. Pero cuando el fuego “se desboca”, dando lugar a grandes incendios, no hace falta explicar las desgracias que puede ocasionar. Y  llegamos al cuarto elemento, el aire, que cuando se desmadra, originando tempestades y huracanes, sus consecuencias  son catastróficas.  Sin embargo, para mí, este elemento es el más noble de los cuatro y constituye el principal objeto de este escrito.

   Es el aire el único elemento básico que tiene ciertas connotaciones  ”divinas”. Es invisible,  está en todas partes de la Tierra y da la vida a todos los seres vivos. No voy a decir yo que el aire es un dios, pero sí que éste elemento puede identificarse con la vida de todos los seres. Porque ¿qué es la vida y por qué comienza?  Para los creyentes  consiste en la unión del alma con el cuerpo. Esto no valdría para los seres no humanos, a los que nosotros hemos privado de ese espíritu. Y, esa unión ¿en qué momento se produciría? La religión dice que ya antes del nacimiento, incluso en el momento de la fecundación  Mi filosofía naturalista y empírica no me permite creer eso. Yo pienso  que la vida empieza nada más salir el feto del claustro materno, justo en el momento en que el nuevo ser comienza a respirar el aire de la atmósfera. Incluso llora para activar esa incorporación. Y en ese momento es cuando el ser humano empieza a vivir. Así que deberíamos creer que el aire es la vida. Cuando falta ese aire no hay vida, sea en el momento que sea. Durante toda su existencia, el nuevo ser tiene que seguir respirando el aire, porque si no lo hiciera moriría.  Sabemos que el aire está compuesto en el 21%  por el oxígeno y el 78% por el nitrógeno, siendo el 1º el más importante para las funciones del organismo. El restante 1% se lo reparten entre, el ozono, vapor de agua, kriptón, etc.

Fuente: bellezapura.com

   La actuación del oxígeno del aire en el ser humano es de sobra conocida, pero destacaremos algunas cosas. Al respirar, el aire llega a los pulmones y pasa a la sangre para que el corazón, que no es más que una bomba impelente, la traslade a todos los órganos. Sin el oxígeno del aire que transporta, ninguno podría funcionar. Y el órgano más importante, que es el cerebro, si le falta el oxígeno  unos cuantos minutos, perdería todas sus características, tanto de rector de todo el cuerpo humano, como su función propiamente intelectual. Ésta, que abarca todas las potencias psíquicas: pensamiento, conocimiento, memoria, voluntad, etc., necesita inevitablemente el oxígeno del aire, que interviene en todas sus reacciones bioquímicas.  Llegados a este punto, hemos de decir que no cuenta para nada la espiritualidad, tal como teorizan las diversas religiones. Lo psíquico no coincide con lo espiritual, aunque en parte lo parezca. También debemos decir que el aire que necesita el ser humano, lo es  desde el momento de la fecundación y durante todo el proceso de la gestación. Como el embrión no puede respirar, ha de tomar el oxígeno de la sangre de la madre, a través de la placenta y el cordón umbilical, hasta que, nada más nacer, respira autónomamente, convirtiéndose entonces en un verdadero y completo ser humano.

   Yo pienso que la vida consiste en una energía en la que el aire resulta determinante, insustituible e incuestionable. El mencionado cerebro humano, posee billones de células, llamadas neuronas, que con sus sinapsis, aun en mayor número, dan lugar a innumerables reacciones bioquímicas, siempre con la presencia del oxígeno. Y todo se debe al aire que el ser humano, u otro cualquiera, respira de la atmósfera terrestre. Aquí podríamos preguntar  el  por qué los demás animales, que tienen también cerebro, carecen de inteligencia y de la facultad de pensar. Yo creo que sí que piensan, aunque muy poco, siendo ello debido indudablemente a que tienen un escaso número de neuronas, a diferencia del hombre, que goza de un cerebro muy desarrollado y evolucionado. Por lo tanto, resumiendo, podemos asegurar que  con el aire hay vida y sin él la muerte es inevitable. Parece ser, pues, que la vida se identifica con el aire, creo yo. Y de la misma manera que el gran filósofo Descartes dijo: “Pienso, luego existo”, podemos también asegurar aquí: “Respiro, luego existo”. El elemento aire es una verdadera maravilla de la Naturaleza, imprescindible para todos los seres vivos. Con ella debemos mostrarnos agradecidos.

Ubaldo Gómez

Dejar de fumar

Publicado: 2 junio, 2012 en Salud
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¿Por qué la gente no deja de fumar si todo el mundo sabe que es muy perjudicial? Se han hecho muchas campañas en contra del uso del tabaco y el resultado no es demasiado optimista. Es cierto que muchos abandonan el tabaco, pero hay casi más que comienzan a fumar a a una edad cada vez más temprana. Chicos y chicas de menos de quince años menosprecian olímpicamente los consejos de los adultos en este tema. Aprovechan lógicamente la libertad que hoy existe en todos los órdenes de la vida.

Según mi opinión, entre las principales razones que explican el problema del tabaco, la primera, sin duda, es el mal ejemplo que dan los médicos y sanitarios en general. Si los médicos fuman la gente no se podrá creer que el vicio del tabaco sea tan malo. Pero ¿por qué fuma el personal sanitario? La razón es la misma que la de cualquier otra persona, no controlan sus estados emocionales.

Entre la población en general muchos hombres están dejando de fumar, mientras que las mujeres cada vez fuman más. La industria del tabaco, a pesar de las restricciones para su publicidad, ha sabido aprovechar las circunstancias actuales de la liberación de la mujer. Y para muchas de ellas, desgraciadamente, tener un cigarrillo en las manos es uno de los signos más evidentes de modernidad y liberación.

En nuestro país, el consumo de tabaco es el principal problema de salud pública, responsable de gran parte del coste actual del sistema sanitario. En muchos países hay campañas contra el tabaco, con medidas de todas clases, pero aún no es suficiente. Los sanitarios en general, los enseñantes, los políticos, etc. han de tomar conciencia de su papel y actuar en consecuencia, dando ejemplo y ejecutando acciones educativas.

Es muy importante que los adultos dejen de fumar, pero aún es más necesario evitar que los niños y los adolescentes comiencen a hacer uso del tabaco. En estas edades es cuando se adquiere el hábito. En estos grupos de población es donde los enseñantes tienen un papel de la máxima importancia. Los niños y jóvenes comienzan a fumar por mimetismo, por curiosidad y por rebeldía contra las normas impuestas por la familia y la sociedad. Otro punto de interés es que los jóvenes piensan que el tabaco no afectará a su salud hasta que pasen muchos años, por lo que ven el peligro muy lejano.

Respecto a los adultos, en su mayoría, querrían dejar el tabaco si existiese un método seguro. Pero no hay ningún método infalible. Los fármacos no han demostrado verdadera eficacia. Mejores resultados se pueden conseguir con la terapia de grupo, mediante soporte psicológico, y también se ha de tener una gran fuerza de voluntad. Otros métodos como la hipnosis, la acupuntura, etc. no son más que simples negocios para sus promotores.

Sólo la motivación el autocontrol y un soporte adecuado pueden conseguir resultados. Se ha de dejar de fumar de golpe y cada día que pase sin tabaco representará una satisfacción y un estímulo que irá reforzando la propia estima y la confianza en el triunfo final.

Dr. Ubaldo Gómez